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domingo, 14 de junio de 2015

(11) Las terrazas y la invasión del espacio público

Alicante es una ciudad eminentemente turística y con un clima envidiable. Probablemente sean estas las razones que explican la invasión masiva de las aceras, zonas peatonales, parques y espacios públicos en general por parte de restauradores. Terrazas y veladores salen a las calles de nuestra ciudad con la intención de ofrecer un tranquilo desayuno, comida o tentempié haciendo disfrutar a sus clientes del buen tiempo del que gozamos. Las mesas en la calle traen actividad, alegría, dinero... pero, ¿hasta qué punto es positivo?

En el extremo contrario tenemos ruido, molestias a los vecinos, aceras muy estrechas por las que no se puede pasear... Hoy hablamos de la ocupación del espacio público para intereses privados. Os pongo en situación con varias imágenes:

Avenida de Alcoy, junto a Plaza de España

Calle San Vicente
Calle Teniente Álvarez Soto


El caso que más polvareda ha levantado es el de la zona del entorno del Teatro, entre la Montañeta y la Rambla. En esas zonas inmensidad de veladores han proliferado a la luz del tardeo alicantino y, con ello, quejas constantes de vecinos que no pueden conciliar el sueño en sus propias casas.

Paseando por la calle Castaños y alrededores, los lugares donde estos establecimientos están más prodigados, se entienden perfectamente dichas críticas. La situación es la siguiente: nos encontramos ante calles peatonales, es decir, sin tráfico, sin humos y teóricamente más habitables y con menos ruidos. Nada más lejos de la realidad. La sección de calle está ocupada en algunos tramos, me atrevería a decir, en un 60% por terrazas, es decir, solo tenemos un 40% de espacio para pasear en una calle peatonal. Definitivamente no es más habitable. De hecho, es tanta la acumulación de gente los días de tardeo que se hace complicado pasear por estas calles. ¿Son entonces más accesibles estas calles peatonales? Rotundamente no. 

Detrás de esta invasión del espacio público está el negocio, claro. Con la instalación de veladores el Ayuntamiento ingresa, pero a costa de calles más estrechas e incómodas. No estoy en contra de las terrazas, pero tampoco estoy a favor de la invasión salvaje que hay actualmente, y eso que parece que se han hecho correcciones, observen la imagen.



Esta situación no solo se produce en las calles y avenidas de nuestra ciudad, sino también en parques y plazas donde se ha cedido suelo público para actividades privadas. Os pongo tres ejemplos: la Plaza San Cristóbal; la plaza Ruperto Chapí, junto al Teatro; y está en obras otra cafetería en medio de la plaza Séneca. En el caso de la Plaza San Cristóbal, sí que es cierto que ha ayudado a darle vida y adecentar esa plaza, sobre todo, en la salida peatonal del aparcamiento, que estaba muy demacrada. Estas cafeterías guardan un diseño muy cuidado y permiten ingresar un dinero extra al Ayuntamiento, que nunca viene mal. 

 
Plaza San Cristóbal
Cafetería junto al Teatro


Cafetería en construcción en Plaza Séneca

Ya os he expuesto la situación grosso modo que ha sido un constante durante esta legislatura. En el nuevo gobierno tripartito entrante este tema ha sido tratado. Han consensuado declarar el entorno de Castaños Zona Acústicamente Saturada y quitarle al centro el nombre de Zona de Gran Afluencia Turística, con lo que no se podrá abrir los domingos. Respecto a la invasión de veladores veremos cómo actúan. Mi punto de vista: terrazas sí, pero no a cualquier precio. Ante todo se tiene que poder pasear por Alicante, y que no se pueda caminar cómodamente en nuestra ciudad ni por una calle peatonal dice mucho. Es un asunto complicado porque implica muchos intereses contrapuestos: comerciantes, vecinos, clientes... Será este nuevo Ayuntamiento el que se tenga que posicionar. Veremos cómo resuelve esta tesitura.


sábado, 9 de mayo de 2015

(5) Alicante también es cultura - Abiertos los refugios de la Guerra Civil

Una de las mejores noticias con las que podía acabar la legislatura es la apertura de los refugios de la Guerra Civil en nuestra ciudad. Conociendo cuán mal hacemos las cosas aquí me alegra gratamente que, por lo menos, esto se haya hecho de manera sensata.



Desde el pasado jueves 7 de mayo se pueden visitar los refugios antiaéreos localizados en la Plaza Balmis y en la Plaza Séneca. Ambos refugios han sido descubiertos por razones diversas. El primero se adecuó tras remodelar la plaza Balmis, una actuación que trajo consigo muchas críticas ya que una plaza de mosaicos preciosos se transformó en un pavimento alineado gris, oscuro e impersonal. Pero lo hecho hecho está nos guste o no.

Entrada al refugio de la plaza Balmis


El segundo refugio apareció tras las obras de la plaza Séneca en las que se pretendía hacer un aparcamiento subterráneo. Bendita la hora en la que apareció el refugio porque un párking no habría traído más que coches y ruido al barrio. Al encontrarse se decidió mantenerlo, muy sensatamente, y en la plaza hay dos puertas que conducen a dicho refugio. Este tenía capacidad para nada más y nada menos que 1500 personas en sus 38 habitáculos localizados en torno al pasillo central. 
Para que nos hagamos una idea del hacinamiento que se llegaba a producir se han colocado en algunas salas tantos pares de sandalias como gente cabía en ellas.
Una de las entradas al refugio de la plaza Séneca
Letreto explicativo de los refugios de Séneca



Junto a ambas estancias se ha creado el Centro de Interpretación de la Guerra Civil instalado en la antigua Casa de Máquinas del Tranvía (edificio que data de 1905), en la plaza Séneca, rehabilitada aprovechando su nuevo uso. En ella se exponen objetos militares de la época, como dos bombas, y se reproducen testimonios de personas que sufrieron la guerra de primera mano así como el sonido que alertaba a la población de la llegada de los bombarderos.
Imagen extraída de: http://www.abc.es/Media/alicante/71028959--644x436.jpg

Me alegra profundamente que se conserven los recuerdos de lo que fueron sucesos que han marcado la historia más reciente de nuestro país y nuestra ciudad. Esta apuesta por la cultura enriquece a nuestra ciudad y sobre todo a nosotros como ciudadanos. Alicante no es solo sol y playa, Alicante es una ciudad muy antigua con una gran historia a su espalda y cosas como estas nos ayudan a mantenerla latente. La Guerra Civil provocó una gran brecha en nuestro país y en nuestra ciudad y esta puesta en valor de los refugios no ha de ser más que un homenaje a esas familias que injustamente sufrieron sus consecuencias.

Para visitar los refugios se realizan visitas guiadas de martes a sábado en horario de mañana y tarde y tengo entendido que tiene un coste de 4 euros. El hecho de ser visitas guiadas también indica que se controla el acceso, así evitamos vandalismo y conseguiremos mantenerlo limpio e intacto durante mucho tiempo.

Y me despido con una foto de los arbolitos de la plaza Séneca que ya empiezan a relucir con sus verdes y redondas copas. ¡Que crezcan, que si no la plaza es un horno!